Un teléfono móvil, una inteligencia artificial y un abuelo coinciden en un gabinete psicológico. Podría parecer el comienzo de un chiste, pero es parte del planteamiento de una obra que aborda asuntos muy serios. También están una adolescente que sufre ciberbullying, un niño con adicción a los videojuegos, un adulto dependiente del móvil, un influencer y una joven acosadora.
La propuesta se llama A ritmo de like y es el nuevo trabajo de PERCUSEVE, un grupo escénico formado por alumnado de secundaria del Centro de Enseñanza Severo Ochoa de Los Garres, en Murcia. Combina teatro, percusión, rap y danza para reflexionar sobre el uso de las tecnologías y su impacto en la vida cotidiana. Y en el Club Digital nos ha parecido una buena práctica que merece espacio, atención y, por supuesto, público.
Nos interesa especialmente quién cuenta la historia. Aquí son las propias personas jóvenes quienes crean e interpretan una propuesta sobre una realidad de la que forman parte. Tienen algo que decir sobre las pantallas, las relaciones y los conflictos que atraviesan su día a día, y utilizan el escenario para expresarlo. Quienes trabajamos con adolescentes sabemos cuánto importa abrir espacios donde puedan elaborar su propia mirada. A menudo les preguntamos cuánto tiempo pasan con el móvil o qué aplicaciones utilizan. Quizá debamos dedicar también tiempo a escuchar qué les preocupa, qué les incomoda y qué les gustaría cambiar de esos entornos.
PERCUSEVE tiene una trayectoria construida alrededor de esa forma de trabajar. Sus obras son de creación propia y colectiva y suelen abordar temáticas sociales, incorporando distintas artes escénicas para que el alumnado pueda expresarse. La música tiene un lugar especial pues transforman objetos cotidianos y su propio cuerpo en instrumentos.
«A ritmo de likes» es ya su undécimo trabajo. Entre los reconocimientos que recoge su dossier figura el Premio Especial de los Premios Buero de Teatro Joven de 2019 por el uso continuado de las artes escénicas como herramienta pedagógica. El gabinete psicológico en el que transcurre la historia permite reunir perspectivas diferentes sobre la vida digital. El ciberbullying comparte espacio con la dependencia del móvil, los videojuegos, la influencia en redes, la inteligencia artificial y la brecha tecnológica, representada a través de la figura de un abuelo.
Esa variedad nos parece interesante porque amplía la conversación a diferentes brechas digitales y a muchos tipos de edades y personas. Hay otro elemento de la propuesta que nos gusta especialmente y es el hecho de que incluyan un coloquio posterior con el alumnado. Y es que son chavales/as reflexionando con otros/as chavales/as. Al tener los mismos lenguajes y problemas, creemos que este momento ofrece la posibilidad de poner palabras a lo que se ha visto.
¿Dónde encaja todo esto en nuestra categoría de buenas prácticas en tecnología social? En la posibilidad de educar sobre la vida digital a través de una experiencia artística, participativa y colectiva como es el teatro.Según su dossier, «A ritmo de likes» puede integrarse en programas de Educación, Cultura, Juventud, Igualdad o Servicios Sociales. Para quienes organizáis actividades en centros educativos, entidades o municipios, puede ser una propuesta que explorar con el grupo, teniendo en cuenta sus necesidades y el trabajo que queráis desarrollar alrededor de la representación.
Podéis conocer mejor a PERCUSEVE en la web de su proyecto: https://colegioseveroochoa.es/proyectos/percuseve y consultar disponibilidad y condiciones escribiendo a percuseve@colegioseveroochoa.es. También podéis seguirles en Instagram como @percuseveoficial. Y este es el dossier oficial del grupo
Nos quedamos con esas ganas de utilizar la creatividad para pensar juntas sobre algo que nos atraviesa cada día. Y con una pregunta para quienes acompañamos a jóvenes... ¿qué podrían contarnos sobre su vida digital si les dejáramos escribir el guión?
